Qué consecuencias tiene dejar la gestión pública en manos de carrieristas según mi visión
Según la visión expresada y apoyándonos en la literatura sobre gestión
pública y clientelismo, dejar la gestión pública en manos de
*carrieristas* —es decir, personas que ocupan puestos de forma
vitalicia, buscando su beneficio personal más que el interés colectivo—
implica varias consecuencias negativas:
*
*Estancamiento y falta de renovación:* La permanencia indefinida de
los mismos individuos impide la entrada de nuevos ciudadanos con
ideas frescas y perspectivas distintas, lo que limita la evolución y
mejora continua de la administración pública.
*
*Concentración del poder y exclusión:* Estos carrieristas mantienen
el control exclusivo de los empleos públicos, excluyendo a otros
ciudadanos, lo que genera una especie de monopolio burocrático que
va en contra del principio democrático de rotación y participación.
*
*Pérdida de eficiencia y visión limitada:* La gestión se encierra en
una "prisión cultural", donde no se conocen ni se adoptan nuevos
hechos o descubrimientos importantes, lo que conduce a una
administración temerosa de los cambios y que intenta bloquear
innovaciones en lugar de aprovecharlas.
*
*Desconfianza ciudadana:* La falta de renovación y la perpetuación
de intereses personales generan desconfianza en la población hacia
las instituciones públicas y sus gestores, afectando la legitimidad
y la gobernabilidad.
*
*Riesgo de clientelismo y corrupción:* La ocupación vitalicia y el
control cerrado de los puestos favorecen prácticas clientelistas,
donde los recursos públicos se usan para mantener privilegios y
favores, en detrimento del bien común y la equidad.
*
*Impedimento para la democracia real:* Al impedir que los ciudadanos
se sucedan en los puestos públicos, se bloquea la posibilidad de que
cada persona aporte su contribución y amplíe la visión colectiva, lo
que es esencial para una democracia auténtica y una república saludable.
En resumen, dejar la gestión pública en manos de carrieristas perpetúa
estructuras rígidas, fomenta la ineficiencia y la exclusión, y socava
los principios democráticos y la calidad del servicio público. Para una
gestión pública eficaz y legítima, es fundamental promover la rotación,
la transparencia y la participación ciudadana.
1. https://www.redalyc.org/journal/993/99356889007/html/
2. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/7/3355/9.pdf
3. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722010000100008
<http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722010000100008>
4. https://periodicos.furg.br/cn/article/download/15234/10089/53217
5. https://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/?p=3579
6. https://revistas.esap.edu.co/index.php/admindesarro/article/view/876/730
7. https://revistas.uexternado.edu.co/index.php/opera/article/view/6940/10400
8. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6403495.pdf
9. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6436415.pdf
pública y clientelismo, dejar la gestión pública en manos de
*carrieristas* —es decir, personas que ocupan puestos de forma
vitalicia, buscando su beneficio personal más que el interés colectivo—
implica varias consecuencias negativas:
*
*Estancamiento y falta de renovación:* La permanencia indefinida de
los mismos individuos impide la entrada de nuevos ciudadanos con
ideas frescas y perspectivas distintas, lo que limita la evolución y
mejora continua de la administración pública.
*
*Concentración del poder y exclusión:* Estos carrieristas mantienen
el control exclusivo de los empleos públicos, excluyendo a otros
ciudadanos, lo que genera una especie de monopolio burocrático que
va en contra del principio democrático de rotación y participación.
*
*Pérdida de eficiencia y visión limitada:* La gestión se encierra en
una "prisión cultural", donde no se conocen ni se adoptan nuevos
hechos o descubrimientos importantes, lo que conduce a una
administración temerosa de los cambios y que intenta bloquear
innovaciones en lugar de aprovecharlas.
*
*Desconfianza ciudadana:* La falta de renovación y la perpetuación
de intereses personales generan desconfianza en la población hacia
las instituciones públicas y sus gestores, afectando la legitimidad
y la gobernabilidad.
*
*Riesgo de clientelismo y corrupción:* La ocupación vitalicia y el
control cerrado de los puestos favorecen prácticas clientelistas,
donde los recursos públicos se usan para mantener privilegios y
favores, en detrimento del bien común y la equidad.
*
*Impedimento para la democracia real:* Al impedir que los ciudadanos
se sucedan en los puestos públicos, se bloquea la posibilidad de que
cada persona aporte su contribución y amplíe la visión colectiva, lo
que es esencial para una democracia auténtica y una república saludable.
En resumen, dejar la gestión pública en manos de carrieristas perpetúa
estructuras rígidas, fomenta la ineficiencia y la exclusión, y socava
los principios democráticos y la calidad del servicio público. Para una
gestión pública eficaz y legítima, es fundamental promover la rotación,
la transparencia y la participación ciudadana.
1. https://www.redalyc.org/journal/993/99356889007/html/
2. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/7/3355/9.pdf
3. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722010000100008
<http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-73722010000100008>
4. https://periodicos.furg.br/cn/article/download/15234/10089/53217
5. https://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/?p=3579
6. https://revistas.esap.edu.co/index.php/admindesarro/article/view/876/730
7. https://revistas.uexternado.edu.co/index.php/opera/article/view/6940/10400
8. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6403495.pdf
9. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6436415.pdf
Comments
Post a Comment